Labia


...un collar de lágrimas falsas prendado de tu delgado cuello. Piedras preciosas que resbalan por el escote de tu ropa, tu indiferencia al verles caer.

Que rayos me pasa? El no ser asertiva me ha vuelto alguien diferente, mejor dicho, patética. Así de sencillo, me he dejado arrastrar por una labia que yo misma reconozco.

Es tan fácil mentir, como fingir que se presta atención. Fingir un sentimiento por intentar estar bien, eso es peor, pero fingir que estas con alguien por que te importa cuando en realidad es todo lo contrario es aun mas deprimente cuando te y se lo repites sin fin.

Mentirita tras mentirita, eslabón tras eslabón, formando una cadena difícil de caer, pero que cuando revienta por la falla de uno, uno de esos tantos eslabones, toda la carga azotara tu trastornada humanidad, sobre tus hombros, y si bien te va sobre tu cabeza, a explotarla, directo y perfecto para no dar mas explicaciones a ajenos o a ti mismo frente al reflejo de tu jodida experiencia.

Mientras tanto, todo marcha, no tan bien aunque así parezca. Aquí estaré hasta que alguno diga “Hoy NO!”, entonces el otro regalara un collar mas de lagrimas falsas, mientras el decisivo se arranque sin importancia esos brazos y no de marcha atrás.

Aquí sigo, aquí seguiré.

Atte.

La Costumbre.

Hundiendo


Tragarte tus pensamientos, esos que te aniquilan el sueño, que te dan corajes a solas en tu cuarto, aquellos que te dan ansias por arrancar de golpe y desaparecer…

Quieres dejarte caer, sin embargo lo único que pasa es que te hundes lentamente, tan asfixiantemente como aquellas lagrimas que están quemando tu piel, las cuales justo antes ansiaban explotar trabadas en tu garganta.

Así de fácil como tragarme los pensamientos, así de fácil y mejor es vomitarlos. Pero NO puedo, es lo peor del caso. Cada que hablas, esa boca que me hipnotiza…me hunde unos centímetros más, la humedad que se ha trepado por mi espina, me esta haciendo dejarme enterrar por tus palabras, sin luchar.

Solo existe algo que me halara de un cabo, ese que hace mucho ya no vi, que perdí. Son las palabras de otro, otro al que SI le importara, aquel que no me hundirá, me elevara. Antes de que no pueda ni pensar.

Photo: Quicksand by Livanya

esos Converse...


Me he atrevido, aún sabiendo el daño que podría ocasionarle a mi cerebro, lo hice. En un estado de autismo me encontraba según me dijo Patz. La realidad se distorsiona, el tiempo me parece tan lejano y esos terribles tenis morados son mi punto fijo para intentar no vomitar. (Cuantos malos y buenos pasos han dado conmigo ese par morados...)

Un intento a la basura por encontrar un vicio que me aleje de otros que hoy en día me tragan viva. Mala idea. Creo que hable de más o imagine cosas que no son, ni fueron. He confiado mi inconsciencia a manos que por hoy me dan paz, tan solo para escuchar carcajadas imaginarias y entrecerrar los ojos para intentar calmar mi cerebro. Bonita imagen.

Los años y ayeres pasan tan rápido. Me dijeron que después de los 15 años todo seria tan rápido. La verdad es que los buenos momentos son los que se van rápido, los malos son los que lucen interminables.

Si tan solo pudiera capturar un instante de los que creo únicos e irrepetibles, seria feliz.

La duda me esta matando, el tiempo aniquilándome y este cuerpo dejándose llevar por cualquier tentación que se le cruce. Ver el pasado me aleja, ver la ternura me detiene de lanzarme pensando que me he cruzado con eso que aclaman como un milagro.

Media hora, una hora a más tardar, para repetirme cuanto hice mal y que deje por andar. Hoy quisiera estar en ese estado de autismo para no ocuparme de la verdad, evitarle tantos llantos a mi preciada almohada. Alejarme volando con las sombras del lúgubre cuarto y bailando con mis converse Morados al ritmo de la taquicardia que me bombea el cuerpo.

Datos personales

Mi foto
•вιтcн
Humana en plan de arpía.
Ver todo mi perfil

Seguidores

Derechos

en proceso